Sáb. Abr 13th, 2024

CRISTO CRUCIFICADO

Anónimo dun obradoiro galego

Talla policromada

Gótico ( ff. séc. XV – pp. séc. XVI )

Procedencia: extinto convento de Santo Antonio da Pobra, O.F.

Exposición: capela da Sagrada Familia, O Campiño, freguesía do Xobre

Estado da escultura anterior a 2000

Trátase da imaxe da Paixón máis antiga conservada nesta vila e no Barbanza

[GAL]

«Unha hora de navegación levaríamos, cando varada a barca nun remanso que formaba o río, sobre o que xuntaban naquel sitio o seu frondoso ramaxe os corpulentos e retorcidos salgueiros que había nunha e outra beira, tomamos a pé o camiño pedregoso e solitario que dende alí conduce ao convento; e inda non traspasáramos a húmida xunqueira pola que atravesa a senda, cando distinguimos nun pequeno val, medio oculta entre as árbores da paisaxe, unha sombría mole de ruínas que ennegrecían entre os verdes múltiples matices da follaxe.

[…] Atrás, na ribeira do río, acababa de ver facía un intre un dolmen caído e saqueado; agora tiña diante as veneradas reliquias dun convento: o altar dos celtas da antigüidade, e dos novos; os dous abandonados e ruinosos; os dous sen sacerdotes e sen culto. Xa non poboaban aquelas soidades as sombrías e ascéticas figuras dos frades que vestían o basto saial e facían penitencia; xa non rubían pola beira do río á media noite os vates druídas que, cinguidas as brancas vestiduras de liño, ían a celebrar os cruentos sacrificios sobre a rústica pedra dos seus dolmens que o visgo cubría. ¡Ídolos, ritos, sombras augustas, todo pasara cos séculos!»

——-

[ESP]

«Una hora de navegación llevaríamos, cuando varada la barca en un remanso que formaba el río, sobre el cual juntaban en aquel sitio su frondoso ramaje los corpulentos y retorcidos sauces que había en una y otra orilla, tomamos a pie el camino pedregoso y solitario que desde allí conduce al convento; y aún no habíamos traspuesto la húmeda junquera por la que atraviesa la senda, cuando distinguimos en una hondonada, medio oculta entre los árboles del paisaje, una sombría mole de ruinas que negreaban entre los verdes múltiples tonos del follaje.

[…] Atrás, en la ribera del río, acababa de ver hacía un momento un dolmen caído y saqueado; ahora tenía delante las venerandas reliquias de un convento: el altar de los celtas de la antigüedad, y el de los nuevos; los dos abandonados y ruinosos; los dos sin sacerdotes y sin culto. Ya no poblaban aquellas soledades las sombrías y ascéticas figuras de los frailes que vestían el tosco sayal y hacían penitencia; ya no subían por la orilla del río al mediar la noche los vates druidas que, ceñidas las blancas vestiduras de lino, iban a celebrar los cruentos sacrificios sobre la tosca piedra de sus dólmenes que el muérdago cubría. ¡Ídolos, ritos, sombras augustas, todo había pasado con los siglos!»

VALLE-INCLÁN, Ramón del: Una visita al convento de Gondarín, <EL GLOBO. Diario Ilustrado. Político. Científico y Literario> Madrid, 22/08/1891 [Referencia bibliográfica: g.ivius]

Por Antonio Gonzalez Millan.

Antonio Gala también habla del mar en estos versos“En el mundo no hay nada más sumiso y débil que el agua. Sin embargo, en atacar lo que es duro y fuerte, nada puede superarla.”Nunca podría permanecer lo suficiente en la orilla; el sabor del aire del mar sin contaminación, fresco y libre era como un pensamiento fresco y calmadoTenga el hábito de levantarse temprano los fines de semana. ¿Por qué perder tanto tiempo en la cama? 

Por admin

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